Este largometraje de origen rumano se centra en una clínica de rehabilitación de los años ’30. Allí conocemos a Emanuel, un muchacho que descubre tener tuberculosis en la columna vertebral, quien de pronto se ve confinado a vivir siempre recostado. Preso de un corset de yeso, aprende a vivir la vida desde esa particular perspectiva en la que todos los pacientes sufren las mismas condiciones. Dependiendo de enfermeros para trasladar sus camillas por todo el predio, la película nos mostrará el intento de vida normal de estas personas.
Sin embargo, a medida que avanzamos, la ligereza se descubre como otra cosa: la enfermedad que se niega es en verdad innegable. Veremos las relaciones entre este particular grupo de amigos donde la dependencia, el sufrimiento, el sexo y la medicina se mezclan como moneda corriente. Es una película sobre la enfermedad, la desesperanza, y eventualmente sobre la muerte. Se sutenta en gran medida por el buen trabajo del protagonista Lucian Teodor Rus, quien muestra las secuelas de la enfermedad tanto física como psicológicamente.
La cámara suele ser estática, mostrando planos larguísimos, y que por momentos le cuesta mantener un interés visual para un ojo acostumbrado a la velocidad. Filmada en las inusuales proporciones de 1:1, también se destacan los colores brillantes que contrastan con la desesperanza que la película acaba transmitiendo. Las playas y los paisajes resultan un espectáculo tragicómico para estas personas que no pueden siquiera trasladarse sin depender de otro. Se nota la ausencia de música, y se la extraña para lograr crear ambientes que en este caso sólo dependen de los actores. En segundo plano, una pequeña historia de amor le da un poco más de humanidad a la ya desesperada situación.
Psicológica y algo lenta, con colores brillantes pero un futuro oscuro para estos pacientes que dejan ver su relación con la enfermedad y la muerte. Poco a poco el humor decae y la desesperanza inunda las pantallas, gracias a la suave tansición lograda por el intérprete protagonista. Es un retrato de la convalecencia, que tiene como mérito no resultar morbosa ni patética.
Tráiler:
(*) «Scarred Hearts» forma parte de la Competencia Internacional de la 31° Edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

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