Pocas historias logran conmover con tragedia y comedia al mismo tiempo. El humor del drama y de reírnos de nosotros mismos. Algo que no muchos logran entender, ni disfrutar. Pero cuando uno ve películas como «Lo que nunca nos dijimos» logra entender que la convivencia de estos dos grandes dilemas de la humanidad pueden generar algo hermoso.
«Lo que nunca nos dijimos» es la opera prima de Sebastián Sánchez Amunátegui y para ser su primer trabajo, deja en claro que es una persona que sabe del arte de contar historias. Claro, es una persona que hizo una carrera prolífica en teatro.
Nacido en Chile, radicado en México, pero trabajando hace tiempo en Argentina, este director supo compenetrar estas tres cultural y hacer una película madura, con enseñanza y un mensaje muy fuerte, de aceptación y perdón. Y es que de eso se trata la historia. Radicada en México, Mariana vuelve a Argentina para visitar a su familia, principalmente a causa de la enfermedad de su padre. En su casa natal en el departamento mendocino de Maipú, en medio de un otoño crepuscular, Mariana se reencuentra con los recuerdos de su infancia, al mismo tiempo que tiene que enfrentarse a la reaparición de los conflictos que subyacen a la relación familiar, especialmente a partir del vínculo con su madre, una mujer tradicionalista.
Tres son los hilos conductores de esta historia: temor, aceptación y liberación. Temor a enfrentar los fantasmas de un pasado oscuro, de cual siempre es mejor escapara, pero también temor a aceptar el presente (esto se ve en el personaje de Ceci, la madre) y elegir decisiones que a veces cuesta aceptar. Aceptación por aprender de lo que somos, de donde venimos y no olvidar nuestra raíces. Liberación por aprender a perdonar y a elegir ser libres, sin arrastras conflictos del pasado, aprendiendo a enfrentarlos. De todo esto y mucho mas hablar esta obra.
Las actuaciones van de la mano de este mix de drama y comedia. Ana Maria Picchio sobresale haciendo el papel de una madre tradicional, que vive de apariencias y que se niega a aceptar el presente que le toca vivir. Flavia Atencio (también guionista) compone una Mariana llena de dudas que arrastra heridas de un pasado que debe enfrentar. La dupla protagonica cumple con creces, dejándonos un vinculo madre-hija completamente creíble y maravilloso.
Un film maduro, real y emocionante. Un apredizaje del choque de tres culturas y dos generaciones que aceptan su pasado, su presente y anhelan un mejor futuro. Tierna, cálida y muy real, «Lo que nunca nos dijimos» es una dosis necesaria de realidad en un mundo de ficción.
«Lo que nunca nos dijimos» de Sebastián Sánchez Amunátegui, forma parte de la Competencia Latinoamericana de la 30° edición del Festivan Internacional de Cine de Mar del Plata.

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