En 1991, Japón sería el lugar en donde el escritor Koji Suzuki publicase su más reciente novela denominada “Ringu”. Para ese entonces, el joven escritor ya había recibido galardones por sus primeras obras. Sin embargo, lo que nadie se esperaba es que ese libro se convirtiera en una pieza fundamental para el desarrollo del cine de terror a nivel mundial.
Esta novela de horror cautivó a los lectores por su oscura historia que seguía la investigación de un periodista (originalmente el personaje era masculino) por conocer la verdad de una supuesta cinta de video que provocaba la muerte de todo aquel que la viese. Aquella trama atrajo el interés de productores que en 1995 la llevaron a la pantalla chica por primera vez, y pese a que fue la adaptación más fiel a la novela no consiguió el éxito esperado. En todo caso, la compañía Kadokawa Shoten decidió llevarla al cine y para ello contrató al director Hideo Nakata (quien posteriormente realizó la secuela de la versión americana) y al escritor Hiroshi Takahashi. Para resumir esta parte de la historia, basta decir que el filme consiguió ser aclamada por la crítica a nivel mundial y romper records en taquillas de varios países asiáticos.
El éxito alcanzado por la producción provocó que Hollywood decidiera realizar su remake con Gore Verbinski en la dirección y protagonizada por Naomi Watts, Martin Henderson y Brian Cox. El resultado cumplió con las expectativas de Dreamworks, y se transformó en una de las cintas favoritas de toda una generación. Pero ¿qué hizo que este filme se haya ganado un espacio en la historia del cine de terror? A continuación voy a mencionar algunas de las razones:
En primer lugar, la trama se atreve a jugar con nuestra aparente seguridad. Lo paranormal es el medio para generar el miedo, pero el canal son instrumentos que forman parte de nuestros hogares. Una cinta de video, un teléfono, una televisión; todos ellos los encontramos a diario y es probable que después de ver la película hayas sentido temor de usar alguno de ellos.
La segunda tiene que ver con la creación de una antagonista realmente temible. Jason Voorhees, Carrie, Freddy Kruger; son algunos de los personajes de terror que aterrorizaron a los espectadores en otros tiempos. Sin embargo, Samara fue la primera del nuevo milenio que quedó en nuestra memoria. Su aspecto era realmente aterrador (en todas las adaptaciones) y sus poderes eran suficientes para que todos nos sintamos vulnerables ante ella. Un dato interesante es que en la novela Samara es hermafrodita.
En el tercer punto se destaca la edición de los filmes, que fue capaz de utilizar nuestros sentidos para generar temor. Se sabe que se incluyeron imágenes que no duraban más allá de un segundo en medio de las escenas de la versión americana, situación que provocaba incomodidad al ojo humano. La cinta asiática y la americana comparten a su vez la característica del uso de los silencios durante el relato de los acontecimientos. La musicalización es tan solo reservada al aparecimiento de los hechos paranormales, por lo que nuestro oído nos preparaba para los malos sucesos.
El cuarto punto juega con la soledad que viven los seres humanos dentro de las grandes ciudades. Este aspecto es fundamental, ya que si bien los personajes se desenvuelven en centro urbanos que son concentraciones humanas, los protagonistas nunca sienten ese acompañamiento, y los vemos recorrer un camino en solitario hacia su muerte; que a su vez se vuelve más excitante para el espectador debido a que existe un límite de tiempo.
Por último, fue la misma cinta de video la encargada de aterrarnos. Tanto la japonesa como la estadounidense presentan imágenes perturbadoras e incomodas de ver. Los caballos muertos, sillas vacías, arboles incendiándose, ciempiés, espejos, mujer peinándose y un pozo; todos representaban alguna pieza de la historia e incluso tenían referencias a leyendas japonesas referidas a la muerte.
En todo caso, “La llamada”, “Ringu” o “El aro”; de la manera en que ustedes la conozcan marcaron a la mayoría de personas que la vieron e incluso actualmente muchos se siguen aterrorizando por esta película. Estos filmes influyeron para que el cine de terror japonés se volviera un centro de atención para cientos de realizadores alrededor del mundo en búsqueda de nuevas historias. Tal vez seas uno de aquellos que nunca disfrutaron estos filmes, pero no podrás negar que dejaron su marca y la mayoría de tus conocidos hablaron de ella. El 2017 se estrena una nueva parte de la saga y estamos a la espera de qué nos traerá en el futuro.

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