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«Autómata»: La vida se abre camino

«Autómata»: La vida se abre camino

Últimamente las películas y la literatura han empezado a pintar un futuro más realista, o pesimista si se quiere, comparado a clásicos de los ochenta donde hablar de un escenario futurista era ver sets pulcros con mucha iluminación y color blanco por doquier. Ahora, el futuro distópico ha tomado la pantalla con películas como «Equilibrium«, «Los Juegos del Hambre» o «Interestelar» donde solo una cosa abunda: El polvo.

«Autómata» arranca en una ciudad con una idea y estética muy similares al mundo en el que circulaba Harrison Ford en «Blade Runner«, donde abundan la publicidad masiva, las lluvias ácidas y  la basura satura las calles.  Jacq Vaucan (Antonio Banderas) vive allí y oficia de agente de seguros para la empresa ROC,  encargada de investigar casos en los que los robots que produce dicha compañía violan sus protocolos primarios, o las famosas leyes de la robótica, las cuales les impiden lastimar a cualquier forma de vida, repararse o modificarse ellos mismos y mucho menos autodestruirse. Vaucan tendrá que unir fuerzas y trabajar en conjunto con el agente Sean Wallace (Dylan McDermott de «American Horror Story»), quien asegura que uno de los robot Pillgrim de la compañía se estuvo comportando más que extraño.

El futuro planteado por la película es realmente muy convincente y muestra como una parte minoritaria de la sociedad sobrevive a las lluvias ácidas (que en realidad son artificiales ya que casi no llueve naturalmente) y a las tormentas de polvo dentro de una ciudad amurallada, mientras que la parte pobre queda excluida de esa protección en villas de emergencia donde además conviven con la delincuencia y la falta de justicia, mostrándonos así como podría fracasar la sociedad tanto a nivel humanitario como ecológico.

Algo bien logrado en la película es lo que sucede con los robots que, además de estar en casi todos lados como electrodomésticos avanzados, son utilizados también en tareas tan peligrosas como esclavizadoras. Y como dice la frase «La vida se abre camino«, de alguna manera estos robots empiezan a tomar cierta conciencia y nos invitan a preguntarnos hasta qué punto ellos son una copia de nuestra inteligencia y no un nuevo avance, más que importante, dentro del plano evolutivo.

En la realización de la película fueron utilizados robots animatrónicos mientras que varios de los escenarios fueron generados mediante computadora. Esto fue con el fin de lograr un efecto más realista con los robots y más futurista con el entorno, lo cual va muy bien con las intenciones del film.

El resultado final de este propuesta exige al espectador reflexionar sobre cuál es el siguiente paso en la evolución humana así como también sobre aquello que llamamos vivir, además de nuestros derechos y obligaciones con otras especies (o tipos de vida) cuando hacemos lo que hacemos con nuestro entorno.

«Autómata» sin dudas es una película más filosófica que de acción, por lo que aquellos que buscan algo como «Yo, Robot» o «Transformers«, sean precavidos.

Calificación: puntuacion 3

Trailer:

Juan Santiago Garcia

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