Muchas veces enfocamos nuestra atención solo en las series norteamericanas o, en su defecto, en las provenientes de Reino Unido. Sin embargo, hay todo un mundo seriéfilo por descubrir.
“El tiempo entre costuras” es una serie española basada en la novela homónima escrita por María Dueñas, en la cual se narra la vida de Sira Quiroga, una joven modista que deja Madrid antes de la guerra civil española y, por vueltas de la vida, instala un taller de alta costura en Tetuán, capital del Protectorado español en Marruecos.
Pero una simple historia de vida de una modista se va transformando poco a poco por el contexto que se vive no solo en Marruecos, sino en España y en el resto del mundo: la guerra civil española, el advenimiento del nazismo y el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial irán llevando a Sira por diferentes caminos.
Sin ser una serie de acción, muchas de las escenas de “El tiempo entre costuras”, sobre todo a medida que van pasando los años, se vuelven cada vez más atrapantes y tensas. Hay mucha intensidad en la relación que establece Sira con los distintos personajes y cómo va desempeñando su labor.
Adriana Ugarte es la responsable de interpretar a Sira, una protagonista femenina muy fuerte, poniéndose la serie al hombro. Sin embargo, todos los personajes secundarios tienen su razón de ser, su importancia en la historia y están encarnados de una manera muy correcta por los distintos actores.
La mayoría de los personajes son ficticios, pero se encuentran algunos que están basados en personalidades de la vida real, como José Luis Beigbeder, un destacado militar y político español durante el período tratado y que ocupó los puestos de Delegado de Asuntos Indígenas y Alto Comisario en Tetuán, o su amante, Rosalinda Fox, una inglesa divorciada y con un hijo de su matrimonio anterior, que en la serie se convierte en clienta y amiga de Sira.
También Alan Hillgarth, un inglés que formaba parte de la inteligencia británica durante la Segunda Guerra Mundial o Serrano Suñer, político y abogado español, conocido por ser cuñado de Carmen Polo, esposa de Francisco Franco.
Es decir, que detrás de la ficción se esconden también ciertos personajes que existieron en la vida real, dándole más solidez a la historia.
Pero no solo la trama y los personajes influyen en que “El tiempo entre costuras” sea una muy buena serie y que los que no la vieron deberían hacerlo, sino también es visualmente muy atractiva, con la ambientación de las escenas (sobre todo las rodadas en Marruecos o Portugal), la vestimenta de época, como la música y el sonido, hacen de esta serie algo perfecto.
Para los interesados, se encuentran los 17 episodios en Netflix y, si bien pasó un tiempo desde su estreno, todavía estamos a la espera de la confirmación de una segunda temporada, que tranquilamente podría suceder porque la primera temporada termina antes del fin de la Segunda Guerra Mundial, por lo que quedarían algunos años por explorar.
Tráiler:

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