“The Tudors” fue una serie que se emitió durante cuatro temporadas (de 2007 a 2010), en la cual se contó la historia del reinado de Enrique VIII de Inglaterra, protagonizada por Jonathan Rhys-Meyers.
A pesar de estar basada en hechos reales e históricos, los acontecimientos ocurridos en la serie difieren de lo que verdaderamente sucedió. Se tomaron ciertas libertades con nombres de los personajes, relaciones, apariencias físicas y fechas.
Ejemplo de ello se observa en el tiempo. En la serie se abrevian los tiempos (probablemente por la poca cantidad de temporadas), pero esto da la impresión de que los hechos sucedieron en un período más corto que el verdadero. Cuando se desarrolla la mayoría de los sucesos en la serie, el rey Enrique VIII tenía 30 años, mientras que en la serie parece tener la misma edad que su segunda esposa Ana Bolena. Si bien los historiadores están divididos acerca de la fecha exacta del nacimiento de Ana Bolena, se cree que fue en 1501 o 1507, es decir, que había una diferencia de 10 o 15 años entre Enrique VIII y Ana Bolena.
Uno de los personajes que aparecen en la serie, la hermana de Enrique, llamada allí Princesa Margarita, es en realidad una mezcla de las dos hermanas del rey: la hermana menor, la princesa María Tudor, y la hermana mayor, Margarita Tudor.
Existen también ciertas diferencias en cuanto a la terminología: en aquella época no se les llamaba a los reyes por el nombre de “su majestad”, pero en la serie lo utilizan constantemente. Lo mismo ocurre cuando nombran a Enrique VIII como rey de Irlanda en varios episodios. Sin embargo, este rango no fue creado hasta 1541. De esta manera, Enrique hubiera sido únicamente Señor de Irlanda.
Por otra parte, hay ciertos acontecimientos que distan un poco de la realidad o que fueron inventados. En el primer caso, se puede citar el hecho de que si bien fue verdad que Bessie Blount fue una de las amantes más conocidas de Enrique VIII y que tuvo un hijo ilegítimo con el rey, Henry Fitzroy, históricamente su hijo no murió siendo un niño, sino que tenía 17 años.
Lo mismo ocurre con el segundo caso: el intento de asesinato de Ana Bolena durante su coronación no fue real, sino que lo inventó el creador de la serie Michael Hirst. Esto lo hizo para demostrar lo mucho que el pueblo inglés odiaba a Ana Bolena.
Si bien las bases son verdaderas, muchos detalles de la serie no lo fueron. ¿Las producciones históricas deberían seguir al pie de la letra los acontecimientos que ocurrieron en la vida real o se pueden tomar ciertas atribuciones para hacer una ficción más atractiva para el público?

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