Sin lugar a dudas el cine bélico es uno de los pocos géneros que puede impresionarnos, asustarnos y emocionarnos al mismo tiempo.
Nos impresiona porque no existe persona preparada para ver el salvajismo y la violencia que ofrecen las guerras y los conflictos bélicos. Nos asusta porque en la mayoría de los casos somos espectadores de versiones libres de hechos que ocurrieron realmente a lo largo de la historia (y que lamentablemente se parecen mucho a los que siguen sucediendo). Y nos emociona porque, obviamente, vemos a seres humanos luchando contra las peores atrocidades que otro ser humano está dispuesto a realizar con tal de sobrevivir.
A lo largo de la historia, este género nos regaló algunas de las escenas más memorables del séptimo arte. Aprovechando el estreno de «Hasta el último hombre«, el nuevo trabajo de Mel Gibson, los invitamos a realizar un repaso de cinco escenas que quedaron marcadas en la memoria de mucha gente. Seguramente ustedes estarán dentro de ese grupo.
Advertimos que lo que sigue a continuación es un campo minado, repleto de peligrosos spoilers:
«Rescatando al soldado Ryan»: El desembarco en Normandía
Es necesario iniciar este top 5 con una de las mejores películas de Steven Spielberg. Si bien durante las casi tres horas de film hay grandes escenas de combate, esta escena en particular se destaca ampliamente sobre el resto. Con una duración de aproximadamente 25 minutos, el cine nunca ha representado tan bien un ambiente de guerra como el que se vive en esta escena. En primer lugar se logra sentir la atmósfera del temor previo al arribo a la costa. Luego nos encontramos con el capitán John Miller (Tom Hanks) mirando los acontecimientos de su alrededor mientras el sonido prácticamente desaparece. Imposible no sentirse conmovido. Y finalmente, observar al doctor trabajar en pleno campo de batalla es extraordinario. Sin dudas, que esta película sea considerada hoy una joya del cine bélico se debe en gran parte a esta escena.
«Pelotón»: La muerte del Sargento Elías
Esta película no solo que le otorgó el primer Óscar al director Oliver Stone, sino que también cuenta con una de las muertes más icónicas de la historia del cine. Si bien la película se centra en el solado Chris Taylor (un joven Charlie Sheen), son las discrepancias entre el sargento Bob Barnes (Tom Berenger) y el sargento Elías (Willem Dafoe) los que se roban el show. La escena cumbre es cuando se ve correr a Elías, tras ser traicionado por Barnes, escapando del ejército contrario en medio de una lluvia de balas. Cuando finalmente es alcanzado por varios proyectiles y antes de morir levanta los brazos con dirección a los helicópteros de su pelotón. Con la muerte de su personaje, el espectador se verá afectado.
https://www.youtube.com/watch?v=mKpQB3bEPbI
«Nacido para matar»– La introducción del sargento Hartmann
Enlistarse en el ejército para ir a una guerra lejos de casa debe de ser algo muy difícil. En su obra, Kubrick inicia su filme con el sargento Hartmann realizando un discurso potente a los nuevos soldados que serán entrenados y enviados a Vietnam. La escena es magnífica, en ella el actor R. Lee Ermey nos regala una interpretación cargada de pasión que le otorga la autoridad necesaria al personaje. Posiblemente, el mejor momento de la escena es cuando golpea a un soldado y con un encuadre desde abajo se enfoca directamente a Hartmann quien no para de hablar y señalar a la cámara. Cualquiera que haya mirado la película aceptará que el sargento es el alma del filme.
«The hurt locker» – El hombre lleno de bombas
La película de Kathryn Bigelow está llena de escenas fantásticas como la del automóvil, el círculo de bombas que encuentra James (Jeremy Renner) o incluso la de los francotiradores en el desierto. En todo caso, se destaca entre ellas la escena del hombre que cuelga de varias bombas en su cuerpo pidiendo la ayuda de James. Desactivar explosivos de por sí es un trabajo riesgoso, pero nadie lo pudo preparar para tener que pedir perdón por fracasar en salvar a una persona. Es un momento que muestra la crudeza de la guerra y la impotencia que sienten miles de soldados alrededor del mundo.
«Apocalypse Now» – Introducción
Con la canción “The end” de la banda The Doors es posiblemente uno de los mejores inicios de una película en la historia del cine. En esta introducción podemos dejarnos guiar por la melodía mientras vemos explosiones en las selvas a causa de bombardeo de los helicópteros y en el mismo plano mezcla al capitán Willard (Martin Sheen) tendido sobre su cama observando el ventilador del techo. Es una obra maestra de Francis Ford Coppola.
* Bonus track
«La Caída del Halcón Negro»: El discurso final
Un director tan grande como Ridley Scott no se podía quedar fuera del circulo de realizadores que hizo grande al cine bélico. «La Caída del Halcón Negro» es una de esas películas que difícilmente te dejen indiferente, ya sea por su crudeza visual o por lo dramática que se torna en varios momentos. Un exponente más que digno del género.
El final, o mejor dicho parte de él, se convirtió en un verdadero cliché del cine bélico. La escena en la que vemos el corto pero sincero discurso del Sargento de Operaciones Hoot (Eric Bana) hacia el Sargento Eversmann (Josh Hartnett) es simplemente maravillosa. Posterior a ella tenemos un cierre mucho más lacrimógeno, no apto para espectadores sin carilinas.
https://www.youtube.com/watch?v=89V4mq_7TZM&t=20s

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