¿Quién nunca fantaseó con la idea de encontrarse con una bestia de proporciones imposibles en su hábitat natural? La realidad es triste ya que en nuestra condición de seres racionales, pero finitos en el tiempo, esta clase de descubrimientos suelen darse generalmente con especies que ya están extinguidas o están al borde de caer en ese fatídico destino.
El séptimo arte, siempre atento a estos intereses intrínsecos, aprovechó este tópico y a lo largo de su historia se encargó de ofrecernos una más que interesante galería de animales gigantes haciendo de las suyas en la pantalla gigante.
Desde uno de los personajes más emblemático del cine de monstruos hasta insectos del tamaño de una montaña, el cine siempre supo donde apuntar cuando se trató de sorprender y asustar al espectador con esta clase de producciones y personajes. Por ese motivo, y teniendo en cuenta que hace poco le dedicamos un Top 5 a los monstruos gigantes, llegó la hora de hablar de esos animales gigantes (de origen no fantasioso) que tantas alegrías supieron regalarnos dentro del cine.
«Eight Legged Freaks» de Ellory Elkayem (2002)
De todas las películas que forman parte de este ranking, esta bizarreada es la única en la que los protagonistas que nos interesan son insectos. También vale destacar que es la más joven de todas las producciones, lo cual deja en evidencia que desde hace rato el cine no apuesta por esta clase de contenidos.
«El ataque de las arañas» es una verdadera joyita de clase B, muy influenciada por la corriente cinematográfica de monstruos gigantes de los 50’s (sobre todo por «Tarantula» de Jack Arnold y «Attack of the Crab Monsters» de Roger Corman). Estuvo muy cerca de estrenarse en Argentina allá por el 2002, pero su desempeño irregular en la taquilla mundial hizo que esto no sucediera y recién pudimos disfrutarla en el 2003 cuando se estrenó en video.
David Arquette («Scream»), Kari Wuhrer («Anaconda») y una joven rubia llamada Scarlett Johansson (¿La conocen?) protagonizaron esta especie de parodia de «El amanecer de los muertos» de George Romero donde en vez de zombies tenemos arañas gigantes. El resultado es exageradamente divertido si uno no se toma nunca esta película en serio. No obstante recuerdo que la primera vez que la vi sufrí con algunas escenas. Las arañas gigantes están muy bien logradas y tienen momentos excelentes a lo largo de la película.
El dato copión: En el 2013 tuvimos «Big Ass Spider!» de por Mike Mendez y «Spiders 3-D» de Tibor Takács. Si bien la primera no es una copia directa, presenta algunas pequeñas similitudes con «El ataque de las arañas«. Ahora bien, la segunda es prácticamente un lavado de cara.
«Lake Placid» de Steve Miner (1999)
Si naciste en los noventas seguramente conociste esta película gracias al videoclub. Yo personalmente recuerdo que la primera vez que vi el poster de esta producción me volví loco y a partir de ese momento empece a molestar a mi viejo para que alquile esta película cueste lo que cueste. Creo que las primeras veces no tuvimos suerte (como en todo videoclub de barrio, no abundaban las copias de los grandes estrenos y el boca a boca era tremendo!) pero finalmente cuando pudimos llevarla a casa vivimos una verdadera fiesta.
«Lake Placid» fue dirigida por Steve Miner, un tremendo director responsable de grandes películas de terror los 80’s tales como «Martes 13 Parte II«, «Martes 13 Parte III» y «House: La casa del horror«. De a poco fue llevando su carrera hacia otro rumbo, más dramático y serio, pero a finales de los 90’s regresó al terror no solo con esta producción protagonizada por un cocodrilo gigante sino también con «Halloween H20: 20 años después«.
«El cocodrilo» es una verdadera fiesta para los amantes del cine de animales gigantes y monstruosos. Todas las escenas donde aparece el coco gigante son impresionantes y se ven absolutamente reales, ya que la mezcla de efectos especiales clásicos con los digitales es PERFECTA!. Por si fuera poco, «El cocodrilo» contó en su momento con un elenco de lujo integrado por Bridget Fonda («El padrino III», «Jackie Brown»), Bill Pullman («Día de la independencia»), Oliver Platt («Los tres mosqueteros»), Brendan Gleeson («Corazón Valiente») y Betty White («The Golden Girls»).
Fue tal el éxito de esta película que, obviamente, Hollywood explotó hasta el hartazgo la idea de cocodrilos gigantes y en el caso de «Lake Placid» se consolidó una saga de películas hogareñas que sigue vigente hasta la fecha.
El dato copión: Como dije más arriba, ni bien tuvo éxito «Lake Placid» aparecieron las copias despiadadas. El caso más atroz y llamativo sin lugar a dudas fue el de «Crocodile» que estuvo dirigida ni más ni menos que por Tobe Hooper (sí, el crack detrás de «La Masacre de Texas«). No obstante, nobleza obliga reconocer que Hooper ya había trabajado con cocodrilos gigantes en la genial «Trampa mortal« de 1976.
Más cercanas en el tiempo tuvimos un año en donde los cocodrilos gigantes se pelearon por nuestra atención: «Primitivo» de Michael Katleman (2007), «Rogue» de Greg McLean (2007) y «Black Water» de David Nerlich & Andrew Traucki (2007). Lo llamativo es que todas ellas fueron inspiradas por hechos reales.
«Anaconda» de Luis Llosa (1997)
Una de mis películas favoritas de esta temática y eso se debe en gran parte a que en mi niñez tuve la suerte de ver a uno de estos bichos en un museo. ¿Mi opinión? Son enormes y meten miedo en serio. Dentro o fuera de su hábitat natural. Vivos o muertos.
«Anaconda» es un interesante ejemplo de cómo hollywood puede apropiarse de una historia y personajes completamente ajenos a su cultura para contar un relato atrapante sin caer en la necesidad de distorsionarlos por completo. De más está aclarar que no me refiero al tamaño de las serpientes del film, que está bastante exagerado, sino al contexto que incluye ni más ni menos que al amazonas y algunas tribus locales.
La película estuvo dirigida por el peruano Lucho Llosa (primo de Mario Vargas Llosa), quien venía de realizar un gran trabajo en la genial «El Especialista» (1994) con Sylvester Stallone y Sharon Stone. Lejos de quedarse en la comodidad, Llosa se llevó a gran parte del equipo a Manaos, capital de Amazonas, para poder filmar esta película. Además optó por la utilización de animatronics de tamaño real y aptos para cualquier clase de terreno para darle vida a las serpientes, dejando en un segundo plano los efectos digitales. El resultado es más que convincente y resiste bastante bien el paso del tiempo.
Jennifer Lopez, Ice Cube, John Voight, Owen Wilson y Eric Stolz protagonizaron este film que además contó con la colaboración de Frank Welker, un histórico actor de doblaje que supo darle voz a Megatron en muchísimos productos de la franquicia «Transformers«. En esta oportunidad Welker ayudó ni más ni menos que a crear los sonidos de las serpientes. Tan absurdo como real.
El dato copión: «Anaconda¨ también tuvo varias secuelas y copias baratas debido a su éxito. La más burda de todas fue «Phyton» de Richard Clabaugh (2000), una producción que se esfuerza constantemente por no perder su categoría de Clase B. Tanto «Anaconda» como «Phyton» sobrevivieron gracias a las películas hogareñas y esta hasta el día de hoy que siguen sumando títulos en sus respectivas sagas. Incluso hay crossovers entre «Phyton» y «Lake Placid«. Una locura.
«Tiburón» de Steven Spielberg (1975)
Te entiendo si me discutís las películas anteriores de este ranking, pero a partir de ahora no creo que puedas objetar demasiado. «Tiburón» no solo es uno de los mejores trabajos dentro de la filmografía de Steven Spielberg (un director al que le sobran clásicos) sino que además es una de las mejores películas de terror de la historia y dentro de ese corto listado deber ser una de las pocas que está protagonizada por un animal gigante.
Basada en la novela homónima de Peter Benchley, «Jaws» nos presenta a un enorme y terrorífico tiburón blanco que se encargará de sembrar el caos en Amity Island en plena temporada de Verano. Solo por este último motivo el alcalde de la pequeña localidad decide hacer la vista gorda y seguir como si no pasara nada, por lo que un equipo integrado por el sheriff (Roy Scheider), un experto pescador local (Robert Shaw) y un biólogo marino (Richard Dreyfuss) decide tomar cartas en el asunto. ¿El plan? Cazar al tiburón combinando sus diferentes conocimientos. ¿El problema? Nuestros héroes necesitarán un barco verdaderamente grande porque están a punto de enfrentar a un verdadero monstruo marino.
Si bien la fuente de la que se nutrió Spielberg fue la novela de Benchley, no es descabellado citar también como influencia «Monster from the Ocean Floor» de Wyott Ordung (1954), un film producido por Roger Corman donde el protagonista principal es un pulpo gigante que siembra el terror en las costas de Mexico. De todas formas, no se confundan: «Jaws» es una película bisagra en la carrera de Spielberg básicamente porque lo ayudó a construir su infalible formula para convertir cualquier historia en una aventura atrapante y dinámica.
Párrafo aparte para la exquisita banda sonora de John Williams, quién no solo concibió uno de los temas más representativos del género de terror sino que también edificó un soundtrack mágico en todo sentido.
Si no fuera por el que gigante que viene abajo, «Jaws» sería el número 1 indiscutido de este ranking.
El dato copión: «Jaws» es para el cine de animales gigantes lo que «El exorcista» es para los films de posesiones demoniacas. O sea, un antes y un después en toda regla. Pocos fueron los realizadores que pudieron posterior a su estreno contar historias atrapantes con tiburones y encima «Jaws» tuvo varias secuelas. No obstante, con el paso de los años aparecieron producciones tales como «Deep Blue Sea» de Renny Harlin (1999), «Open Water» de Chris Kentis (2003), «The Reef» de Andrew Traucki (2010), «Shark Night» de David R. Ellis (2011), «Bait» de Kimble Rendall (2012), «The shallows» de Jaume Collet-Serra (2016) y puede que se me escape alguna otra.
Y sí, por si alguno de lo pregunta, estoy dejando fuera de esa lista toda la saga de «Sharknado» creada por Anthony C. Ferrante ya que se trata de otra clase de propuesta.
«King Kong» de Merian Cooper & artistas varios (1933-2017)
Si el mundo se terminara en cuestión de horas y te tocara poner a salvo una película de monstruos gigantes para toda la eternidad…¿Qué elegirías? ¿Cuál es la escena más simbólica de esta clase de películas? Yo no tengo dudas; Kong trepando hacia la cima del Empire State, para terminar rugiendo y luchando contra un grupo de aviones, es algo que merece ser visto por todos al menos una vez en la vida.
Desde su primera aparición en blanco y negro, el rey de los monstruos (vamos a decir occidental para que no se enoje Godzilla) se ganó el respeto y el cariño de todo el mundo convirtiéndose en un personaje icónico dentro del séptimo arte. Lo llamativo es que lo que hizo más difícil el traspaso de generación a generación de aquella epopeya inspirada en la historia de «La bella y la bestia» fue el hecho de que no se el personaje no se trabajara de forma frecuente en la pantalla grande debido a un pequeño pero importante detalle: Kong muere al final de su primera película.
Por este motivo, el legado de Kong se transmitió y se sigue transmitiendo a lo largo del tiempo a través de diferentes y nuevas versiones cinematográficas que exploran constantemente los distintos matices de este genial personaje. Si hay algo que hace grande a Kong no es precisamente su tamaño, sino todo lo que tiene para ofrecer en la pantalla grande. Anoten algunos puntos: Es un mono gigante de origen desconocido, oficia de Rey/Dios en una isla plagada de monstruos gigantes igual de peligrosos que él, tiene un carácter que mete miedo pero a su vez también un corazón enamoradizo que conmueve hasta al último de los frígidos y por momentos actúa como un ser humano, lo cual lo lleva a cometer locuras impensadas tales como enfrentarse solo a T-Rex’s o una flota de aviones militares.
Personalmente soy de los que creen que cada una de las producciones que vinieron después de la original aprovecharon todo esto y lograron, en cierta forma, no solo agigantar el mito de Kong sino también mantenerlo con vida.
Hasta Toho decidió rendirle homenaje a Kong y lo hizo de la mejor manera posible: Reinventó con respeto sus orígenes (la isla calavera pasó a llamarse la isla faro) y lo puso dentro del mismo universo que Godzilla para librar una batalla sin precedentes. Estamos hablando ni más ni menos que de «King Kong vs Godzilla» (1962), que tuvo una especie de «secuela» protagonizada por Kong titulada «King Kong Escapes«(1967).
Las remakes de 1976 y 2005 también son grandes producciones y por si fuera poco respetan y homenajean al mismo tiempo la historia original. Y en cuanto a «Kong: Skull Island» (2017), la verdad es que estamos frente a una producción intachable que reinventa nuevamente al personaje y lo pone de cara a un futuro más que esperanzador.
A mi personalmente me encantaría que el mono gigante más importante de todos los tiempos tenga su propia saga en la pantalla grande. Ojala que ese sueño se cumpla algún día.
El dato copión: Sin lugar a dudas acá hay material para otra nota, ya que la copia más burda de «King Kong» fue concebida por uno de sus creadores. Ernest B. Schoedsack, quién no figura en los títulos de la primera película, fue el creador y director de «Mighty Joe Young» (1949), en donde un gorila de gran tamaño (pero que no llega a ser Kong) es criado en África por una joven. Al poco tiempo, el enorme animal llama la atención de un grupo de productores de circo que no tienen mejor idea que capturarlo y llevarlo ni más ni menos que a Hollywood.
En los 90’s «Mighty Joe Young« tuvo una remake dirigida por Ron Underwood (sí, el creador de «Tremors»!!!) y protagonizada por Charlize Theron y Bill Paxton.
Bonus track: Varias películas quedaron fuera de este ranking y la verdad es que me costó muchísimo porque estamos hablando de títulos tales como «Tarantula» de Jack Arnold (1995), «Piraña» de Joe Dante (1978), «The Ghost and the Darkness» de Stephen Hopkins (1996), «Deep Rising» de Stephen Sommers (1998), «Le pacte des loups» de Christophe Gans (2001) y «In the heart of the sea» de Ron Howard (2015), entre otras. Incluso en algún momento pensé en incluir «Jurassic Park» de Steven Spielberg (1991) y»Aracnofobia» de Frank Marshall (1990), dos clásicos inoxidables que seguramente formarán parte de otro ranking, bajo otras condiciones.
https://www.youtube.com/watch?v=TwIPo9Q3bfs

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